Capítulo XX
ARCANO XX
Concentrémonos ahora profundamente en el estudio del
Arcano XX del Tarot. El Jeroglífico de éste Arcano es el Juicio. Un Genio toca
la trompeta y los muertos se escapan de su sepultura. Debemos saber que en éste
Arcano reviven un Hombre, una Mujer y un niño. Este es el ternario maravilloso.
En el estudio de éste Arcano no vamos a continuar con
el mismo sonsonete Hebreo. Es necesario
que nos concentremos juiciosamente en el problema de la Resurrección si es que verdaderamente
queremos llegar a ser Maestros Resurrectos.
PREGUNTAS: ¿Cómo se llega a la Resurrección? ¿Cómo no se llega a la Resurrección?
¿Cómo se triunfa? ¿Cómo se Fracasa?
RESPUESTAS: Se llega a la Resurrección trabajando con el Arcano
A.Z.F., sin derramar jamás el Vaso de Hermes. No se llega a la Resurrección
derramando el Vaso de Hermes. Se triunfa cuando no existe codicia. Se fracasa
cuando si existe codicia.
EXPLICACIÓN CONCRETA. Existen dos géneros de codicia; Primera, codicia por
el dinero. Segunda, codicia de poderes ocultos. Existe codicia por el dinero
cuando lo anhelamos con propósitos Psicológicos, y no para cubrir correctamente
nuestras necesidades físicas. Muchos quieren dinero para ganar prestigio
social, fama, altas posiciones, etc. No existe codicia cuando conseguimos
dinero con el único propósito de cubrir nuestras necesidades físicas. Es
necesario descubrir donde termina la Necesidad y dónde comienza la Codicia.
Existe codicia de poderes ocultos cuando queremos
Resultados. Aquellos que sólo quieren Resultados, son codiciosos. Aquellos que
andan aquí y allá acumulando teorías, buscando poderes, hoy en una Escuela
mañana en otra, están de hecho embotellados entre la botella de la codicia.
La mente embotellada en la codicia es inestable.
Emigra de Logia en Logia, de Escuela en Escuela, de secta en secta; siempre
sufriendo, siempre anhelando poderes, Luz, Sabiduría, Iluminación, etc., sin
conseguir jamás nada, por lo que lo inestable no puede jamás comprender lo
estable permanente y divino. Sólo Dios así mismo se comprende: La Mente
embotellada entre la botella de la codicia es incapaz de comprender las cosas
que están fuera de la botella.
Los codiciosos quieren embotellar a Dios y por eso
andan de escuela en escuela, siempre buscando, siempre anhelando, inútilmente
por que a Dios nadie lo puede embotellar.
Quien quiera trabajar en la Gran Obra debe abandonar
primero la Codicia. El Albañil que es codicioso abandona la Obra cuando halla
en su camino otra obra aún cuando ésta última sea de Tinieblas realmente. De la
Gran Obra se retiran los codiciosos. Muchos son los que comienzan el Trabajo,
pocos los que lo terminan. Los Maestros Resurrectos se pueden contar con los
dedos de las manos.
LA
FATALIDAD
Conocimos a un Discípulo de Cagliostro, un tal Jerónimo,
que trabajaba en la Gran Obra, éste Hombre con el Arcano A.Z.F. fue ganando
grados, poderes Iniciaciones, Túnicas, capas, mantos de distinción, espada,
etc. Era de admirar y verse el progreso maravilloso de Jerónimo. Todo marchaba muy bien hasta el día en que tuvo la
debilidad de contarle su secreto a un amigo ocultista, éste horrorizado por la
No Eyaculación del Ens Seminis,
increpó a Jerónimo calificándolo de
bárbaro. Le aconsejó derramar el Vaso de Hermes, le instruyó diciéndole que en
el instante supremo del espasmo había que asumir mentalmente una actitud
Edificante y esencialmente dignificante derramando luego “Dizque Muy
Santamente” el Vaso de Hermes, y que así era como se trabajaba en La Gran Obra
(Esta es la Lógica del Absurdo)
Jerónimo el discípulo del Conde Cagliostro quien
verdaderamente no era un Hombre tan fuerte, como lo fue el gran Copto, se dejó
convencer por la razón de las sin razones, y derramó el Vaso Sagrado. Así fue
perdiendo sucesivamente mantos y espada, Cetro y Corona. Túnicas y grados. Esa
fue la Fatalidad. El Arcano XVI fulminó a Jerónimo con el rayo terrible de la
Justicia Cósmica.
TRES TIPOS
DE RESURRECCIÓN
Así como existen tres tipos básicos de energía,
Masculina, Femenina, Neutra, así también existen tres tipos de Resurrección. La
primera es Resurrección Espiritual Iniciativa. La segunda, es Resurrección con
el Cuerpo de la Liberación. La tercera es Resurrección con el Cuerpo Físico.
Nadie puede pasar por el Segundo o por el Tercer tipo de Resurrección, sin
haber pasado primero por la Resurrección Espiritual.
RESURRECCIÓN
ESPIRITUAL
Sólo se logra la Resurrección Espiritual con la
Iniciación. Debemos Resucitar Espiritualmente primero en el fuego y luego en la
Luz.
RESURRECCIÓN CON EL CUERPO DE LA LIBERACIÓN.
La Resurrección con el cuerpo de la Liberación se
realiza en los mundos superiores. Este cuerpo se organiza con los mejores
Átomos del cuerpo físico. Es un cuerpo de Carne que no viene de Adam, es un
cuerpo lleno de belleza indescriptible. Con éste cuerpo de Paraíso pueden los
Adeptos entrar en el mundo físico y trabajar en él haciéndose visible y
tangible a voluntad.
RESURRECCIÓN
CON EL CUERPO FÍSICO
Al tercer día el Adepto viene ante su Sepulcro donde
su cuerpo reposa, el Maestro clama a su cuerpo lo invoca, y éste obedeciendo se
escapa del sepulcro aprovechando el Hiper-espacio, así queda el Sepulcro vacío
y los lienzos echados. El Cuerpo
resucita en los Mundos Superiores. Las Santas Mujeres tratan el cuerpo
del Adepto con Drogas y Ungüentos aromáticos, obedeciendo órdenes supremas el
cuerpo resucitado penetra dentro del Alma Maestro por la Cabeza Sideral. Así es
como el Maestro, recibe nuevamente su cuerpo físico. Es necesario advertir que
en éste caso de Resurrección, el cuerpo físico se sumerge dentro de los mundos
suprasensibles. Cuando un Maestro Resurrecto cuyo cuerpo físico estuvo tres
días entre el Santo Sepulcro, quiere entrar en el Mundo físico usa entonces el
poder de la voluntad, pudiendo aparecer donde quiera y desaparecer a voluntad
instantáneamente. Jesús el Cristo es un Maestro Resurrecto que tuvo su cuerpo
físico tres días en el Santo Sepulcro.
Después de la Resurrección Jesús se presentó ante los
Discípulos de Emaus en el camino, y cenó con ellos. Después se presentó ante
los once y después ante Tomas el incrédulo, quien sólo creyó cuando metió el
dedo en las heridas del Cuerpo Santo del Gran Maestro. Hermes, Cagliostro,
Quetzalcoatl y muchos otros Grandes Maestros conservan sus cuerpos físicos
desde hace millares o millones de años sin que la muerte pueda contra ellos.
Esos son Maestros Resurrectos.
ELIXIR DE
LARGA VIDA
