Capítulo VII
ARCANO VII
Recordad que el número siete representa el Poder
Mágico en toda su fuerza. El Santo Siete es el Santum Regnum de la Magia
Sexual. El número Siete (VII) es el Intimo
servido por todas las fuerzas elementales de la Naturaleza.
Todo aquel que trabaja con el Arcano A.Z.F., recibe en
el Arcano VII, la Espada Flamígera. En nombre de la Verdad, nosotros afirmamos
que la Espada Flamígera de los Grandes Hierofantes, es puro Semen Transmutado.
Ese es el resultado de la Magia Sexual. Así es como
nos transformamos en Dioses Terriblemente Divinos.
Los órganos sexuales son el legítimo Laboratorium Oratorium del Amphitthitheatrum
Sapientia Asternas. Ese es el Sanctum
Regnum donde el Hierofante recibe la Espada de la Justicia. En el
jardín de placeres de la Alkimia encontramos ésta palabra “VITRIOL”. Este es un
Acróstico Derivado de la frase “Visita Interiora Terras Tectificatur
Invenies Ocultum Lapidum” (Visita el Interior de Nuestra Tierra, que
Rectificando Encontrarás la Piedra Oculta)
Debemos buscar en el Interior de nuestra Tierra
Filosófica (el organismo humano) que rectificando, trabajando con el Arcano
A.Z.F., hallaremos la Piedra Filosofal. El SOL (Phalo) es el padre de la
piedra. La LUNA (útero) es la Madre. El viento llevó al Hijo en su seno, y la
tierra lo alimentó. El SOL y la LUNA, los principios masculinos y femeninos se
combinan dentro del cáliz, (símbolo de la mente) El SOL, es el padre de la
Piedra (fuego), la LUNA es la madre (agua) El viento (vapores seminales) llevó
al Hijo en su seno Alkimista y la tierra filosófica lo alimentó.
El Cáliz se apoya sobre el Caduceo de Mercurio (el
sistema centra, columna espinal) con los dos cordones simpáticos conocidos en
Oriente con los nombres de Ida y Pingalá.
En la generación de la piedra filosofal actúan dos
influencias; una de carácter masculino, otra de carácter femenino.
Toda la obra se realiza con el Gran Arcano. La estrella de siete puntas es parte inseparable del
VITRIOL acróstico. Las siete serpientes de la Alkimia se relacionan con los
siete planetas y las siete grandes realizaciones cósmicas.
El acróstico VITRIOL con sus siete letras y sus siete
palabras simboliza toda la Gran Obra.
Los misterios del Arcano VII son terriblemente divinos.
Las siete puntas de la Gran Estrella de la Alkimia
tienen las signaturas sagradas de los siete planetas. Las siete palabras del
VITRIOL y el doble círculo de las fuerzas masculinas y femeninas rodean a la
Gran Estrella Septenaria que resplandece como un Sol en el templo de la Ciencia.
El Sol y la Luna, el Fuego y el Agua, el Rey y la
Reina forman parte integral del trabajo de todo pichón alkimista.
El pichón tiene que hacer siete grandes trabajos que
culminan en la coronación de la Gran Obra.
En el centro de la septenaria estrella de la Alkimia,
aparece grabado el rostro de un venerable anciano según ilustración de Viriadarium Chymicum.
Ese rostro tan venerable de la septenaria estrella
simboliza el mercurio sófico. (El Ens Seminis) Escuchad, pichones de la
Alkimia, escuchad a Estolsio explicando este emblema:
“Aquello que antes estaba encerrado en muchas formas,
lo ves ahora incluido en una sola. El comienzo es nuestro viejo y él tiene la
llave; el azufre con sal y mercurio dan riqueza. Si no ves nada aquí, no hay
razón para que sigas buscando; pues serás ciego, aún en medio de la Luz”
Aquellos estudiantes de ocultismo que piensan realizarse
a fondo sin el Arcano A.Z.F. están absolutamente equivocados. La gran Maestra
Hermana Secreta, dice que los estudiantes que quieran conocer los misterios de
Chiram (el fuego) deben buscar a los Alkimistas medievales. La gran Maestra fue
una verdadera Yoguina discípula de Kout Humi y sin embargo después de haber
enviudado del Conde Blavatsky se casó con el Coronel Olscott, para trabajar con
el Arcano de la Magia Sexual. Sólo así logró realizarse a fondo.
El gran Yogui – Avatara, señor Lahiri Lahasaya, fue
llamado para la Iniciación por el Inmortal Babají cuando tenía ya esposa. Así
se realizó el Yogui–Avatara. En el Indostán la Magia Sexual es conocida con el
término Sánscrito de Urdhvaratus y
los Yoguis que la practican se denominan Urddvaretas Yoghis.
Los auténticos Yoguis practican Magia Sexual con sus
esposas. El Bramacharya (abstención
sexual absurda) para lo único que sirve es para ocasionar poluciones nocturnas
asqueantes con todas sus nefastas consecuencias.
El Hatha–Yoga
es cuestión de maromas que tiene el poder de sacar al hombre de los mundos
superiores para esclavizarlo del mundo físico. Jamás en la vida hemos conocido
a un maromero Hatha-Yogui con poderes
de iluminación interna.
Existen tres rayos de Iluminación de Auto–Realización
Intima: El Yogui, el Místico y el del Matrimonio Perfecto. Empero los tres
rayos necesitan inevitablemente de la Magia Sexual. Todo lo que no sea por el
sexo es perder el tiempo inútilmente. Nosotros salimos del Edém por la puerta del sexo. Sólo por esa puerta podemos entrar al Edém. El Edém es el mismo sexo.
El Arcano VII del Tarot está representado por un
guerrero coronado que lleva el triángulo sobre su corona y está parado sobre la
piedra cúbica de Jesod (el sexo) Las
dos esfinges Blanca y Negra que tiran su carro simbolizan las
fuerzas masculinas y femeninas. La coraza es la ciencia divina que nos hace
poderosos. El guerrero debe aprender a usar el Báculo y la Espada. Así logrará
la gran Victoria. Nuestra divisa es Thelema
(Voluntad) recordemos que existen siete vicios que debemos transmutar en
Sabiduría y Amor. El Orgullo se
transmuta en la Fe solar y en la Humildad del Cristo. La Avaricia lunar, se transforma en
esperanza y altruismo. La Lujuria
fatal de Venus se transmuta en la Castidad de Venus y en la Caridad del
Espíritu. La Cólera de Marte, se
transmuta en la Fuerza Maravillosa del Amor. La Pereza se transmuta en la actividad prudente de Mercurio. La Glotonería se transmuta en la templanza
de Saturno. Sólo con la Ciencia de las transmutaciones podemos desintegrar los
defectos y disolver el Yo Psicológico. Trabajad
con el Arcano A.Z.F. para que recibáis la Espada.
Los Gobernadores de los Siete Planetas son: Gabriel,
Raphael, Uriel, Michael, Samael, Zachariel, Orifiel.
Las siete notas de la lira de Orfeo corresponden a los
siete planetas. A cada color de Prisma Solar, le corresponde una nota
planetaria. La Alkimia se halla íntimamente relacionada con la música. Atalanta
es la Voz que huye; Hipómanes es la Voz que persigue y la Manzana es la Voz que
demora.
I.A.O. es el Mantram Supremo de la Magia Sexual. I.A.O., es el nombre de la Serpiente. Bendito
sea el I.A.O. El I.A.O. se debe cantar durante las experiencias en el
Laboratorio. Así se mueve la Serpiente y se alegra. Cantad Siete Veces el
I.A.O. en el Laboratorium – Oratorium.
El Mantram I.N.R.I., tiene poder absoluto sobre el
fuego: Cantadlo también en el Laboratorium Oratorium para llevar el fuego a
cada uno de vuestros siete chacras. Cantadlo así:
INRI ENRE ONRO UNRU ANRA.
Se canta silabeándolo así:
Iiinnn rrriii (Clarividencia)
Eeennn rrreee (Clariaudiencia)
Ooonnn rrrooo (Corazón – Intuición)
Uuunnn rrruuu (Telepatía – Plexo Solar)
Aaannn rrraaa (Chacras pulmonares – recordación de
pasadas encarnaciones)
El gran Hierofante Jesús el Cristo cantaba estos
Mantrams en el Laboratorium – Oratorium de la Pirámide de Kefren.
Los siete signos Kabalísticos de los planetas son:
Para el Sol una serpiente con cabeza de León. Para la Luna un globo cortado por
dos medias lunas. Para Marte un dragón mordiendo las guardas de una espada.
Para Venus un Lingam Sexual. Para Mercurio un Caduceo y el cincéfalo. Para
Júpiter el Pentagrama flameante o el Pico del águila. Para Saturno un viejo
cojuelo o una serpiente enlazada en la piedra hélica. Los siete talismanes
tienen el poder de atraer las siete fuerzas planetarias. El Oro es el metal del
Sol. La Plata es el metal de la Luna. El Hierro es el metal de Marte. El Cobre
es el metal de Venus. El Azogue es el metal de Mercurio. El Estaño es le metal
de Júpiter. El Plomo es el metal de Saturno. Con las piedras y los metales se
pueden preparar talismanes perfectos.
El Padre Nuestro es la Oración más Perfecta porque
tiene Siete Peticiones Mágicas.
PRACTICA:
ASANA. Acuéstese el estudiante en el suelo sobre una alfombra. Abra sus
piernas y brazos a derecha e izquierda hasta quedar como una estrella de cinco
puntas. Relaje todo su cuerpo. No piense en nada. Ponga la mente en blanco.
Concéntrese el estudiante en su Dios Interno, comience a orar el Padre Nuestro
demasiado lentamente, pensando en el sentido de cada petición, adormézcase
hasta llegar al sueño profundo meditando en cada palabra, en cada frase,
adorando... adorando... adorando...
Cuando el estudiante despierte de su sueño, no se
mueva... practique un ejercicio retrospectivo para recordar sus experiencias
internas, dónde estuvo, por dónde pasó en cuerpo astral, que hizo, qué vio,
etc., etc. Este ejercicio debe ser diariamente, sin cansarse jamás. Tendréis
que llegar a ver y a oír las grandes realidades internas.
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