jueves, 3 de octubre de 2013

CURSO ESOTÉRICO DE KÁBALA


CURSO ESOTÉRICO DE KÁBALA


La Cábala es la ciencia de los números. Los números son entidades vivientes. Podemos combinarlos mediante un conocimiento superior para beneficiarnos de sus efectos.

Nuestro sistema métrico decimal contiene diez números que van del cero al nueve cada uno de ellos tiene su poder y corresponde a un Sephirote, el estudiante puede ver en el Tarot que conocen los Gnósticos, en donde figuran los veintidós Arcanos con el significado de cada uno de ellos. Allí pueden ver claramente los hermanos estudiantes Gnósticos en las primeras diez cartas el Sephirote que le corresponde a cada número y el nombre de cada letra sagrada.

Los diez números del sistema métrico decimal se forman de dos figuras geométricas, así: El Círculo que representa al Infinito y la Cruz que representa los cuatro estados de la materia, Fuego, Aire, Agua y Tierra. Cuando metemos la cruz dentro del círculo quedan formados los diez números del sistema métrico decimal. El estudiante puede hacer ese círculo pintándolo y poniendo dos  diámetros, en forma de cruz, luego observará que todos los números quedan en el mismo lugar en que los vemos en la esfera del Reloj, o sea: El uno está compuesto por una parte del infinito y otra de la materia, o sea el diámetro que baja en forma perpendicular y una pequeña parte del círculo en la parte de arriba; el dos es lo mismo pero en vez de seguir perpendicular se desvía en el centro hacia la derecha, al este, del lado que sale el sol; entonces contiene una pequeña parte del círculo y dos partes de la cruz, luego viene el tres que está formado por el semicírculo y una entrada en la mitad de ese semicírculo en la materia y queda en la esfera del reloj lo mismo que la figura que en el estudiante tiene por delante de sí.

El cuatro está formado por dos partes de la materia que la une una cuarta parte del círculo, y se forma como los ingenieros pintan el número cuatro. Si cerramos también toda la cruz en la parte opuesta con otro semicírculo queda un ocho o sea el doble del cuatro y ambos quedan en la parte de la esfera del reloj. El ocho se construye en la misma forma, con dos partes del círculo, una de arriba y otra de abajo y dos partes de la materia, así podrá el estudiante ver todos los números y siempre podrá sacarlos valiéndose del símil del reloj. Tendrán una duda sobre el cuatro pero sí sale en la figura dicha, se notará el revés cuando se prolonga para formar el ocho.

El estudio de este libro requiere adquirir también el Tarot el cual se consigue en Colombia, donde el Director General del Movimiento, que todo Gnóstico conoce.

Las cartas del Tarot ayudan a guiar al estudiante en su vida privada y funcionan maravillosamente en manos de los “Castos” o sea de los Gnósticos que practican el Arcano A.Z.F. Los que están fuera de la castidad no pueden manipular el Tarot nuestro y por consiguiente pierden su tiempo funcionando únicamente con el intelecto o cualesquiera otra función del mismo. En el Tarot encontrarán la correspondiente información de cómo funciona, esto es una información escrita al final cuando se recortan las cartas y se dan ejemplos para orientar al principiante a teúrgo.

Sabiendo manejar el Tarot y con el conocimiento que encierra este tratado, el estudiante se libra de caer en muchos errores y podrá dirigir sabiamente su persona como las personas que dependen de él. Ejemplo: A una persona le ofrecen un negocio y no sabe si le irá bien, puede ir a su altar y si no está a su alcance, donde le toque informarse, evitando la curiosidad de los externos. Allí le pide a su Intimo que lo oriente, baraja las cartas y saca una, si en esa carta se le anuncia peligro, no se meta, pero si la carta sacada del dice, por ejemplo: “Buenos negocios”, “Buena Suerte”, le está indicando que no hay temor. Si la carta sacada lo confunde, tampoco lo haga.

Los Gnósticos también pueden informarse conociendo el sistema de los siete cincuenta y dos avos, que sumados dan  365 días que tiene el año, faltando un día porque la suma solo da 364. En cada uno de esos cincuenta y dos avos contados a partir del día en que cumplimos años, nos dan la clave para la vida del comercio, así: El primer cincuenta y dos avos nos sirve para iniciar todo lo que deseamos; un negocio, un viaje, matrimonio, en fin, todo lo que se deba comenzar.

El segundo también es bueno pero menos  que el primero y sirve para todo lo que tenga relación con papeleos; el quinto es bueno; el sexto es extra bueno y el séptimo es malo para hacer cualquier negocio.

El estudiante colocará los días de los meses dividiéndolos en cincuenta y dos avos hasta terminar el Séptimo, en esta forma sencilla manejará el carro de su vida y podrá ganársela sin tanta complicación como lo hace el que tiene que estudiar cientos de textos escolares y aprender de memoria millones de definiciones para responder preguntas de los que las inventaron.

                                                            JULIO MEDINA V.
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