CURSO ESOTÉRICO DE KÁBALA
La Cábala es la ciencia de los números. Los números
son entidades vivientes. Podemos combinarlos mediante un conocimiento superior
para beneficiarnos de sus efectos.
Nuestro sistema métrico decimal contiene diez números
que van del cero al nueve cada uno de ellos tiene su poder y corresponde a un
Sephirote, el estudiante puede ver en el Tarot que conocen los Gnósticos, en
donde figuran los veintidós Arcanos con el significado de cada uno de ellos.
Allí pueden ver claramente los hermanos estudiantes Gnósticos en las primeras
diez cartas el Sephirote que le corresponde a cada número y el nombre de cada
letra sagrada.
Los diez números del sistema métrico decimal se forman
de dos figuras geométricas, así: El Círculo que representa al Infinito y la
Cruz que representa los cuatro estados de la materia, Fuego, Aire, Agua y
Tierra. Cuando metemos la cruz dentro del círculo quedan formados los diez
números del sistema métrico decimal. El estudiante puede hacer ese círculo
pintándolo y poniendo dos diámetros, en
forma de cruz, luego observará que todos los números quedan en el mismo lugar
en que los vemos en la esfera del Reloj, o sea: El uno está compuesto por una
parte del infinito y otra de la materia, o sea el diámetro que baja en forma
perpendicular y una pequeña parte del círculo en la parte de arriba; el dos es
lo mismo pero en vez de seguir perpendicular se desvía en el centro hacia la
derecha, al este, del lado que sale el sol; entonces contiene una pequeña parte
del círculo y dos partes de la cruz, luego viene el tres que está formado por
el semicírculo y una entrada en la mitad de ese semicírculo en la materia y
queda en la esfera del reloj lo mismo que la figura que en el estudiante tiene
por delante de sí.
El cuatro está formado por dos partes de la materia
que la une una cuarta parte del círculo, y se forma como los ingenieros pintan
el número cuatro. Si cerramos también toda la cruz en la parte opuesta con otro
semicírculo queda un ocho o sea el doble del cuatro y ambos quedan en la parte
de la esfera del reloj. El ocho se construye en la misma forma, con dos partes
del círculo, una de arriba y otra de abajo y dos partes de la materia, así
podrá el estudiante ver todos los números y siempre podrá sacarlos valiéndose
del símil del reloj. Tendrán una duda sobre el cuatro pero sí sale en la figura
dicha, se notará el revés cuando se prolonga para formar el ocho.
El estudio de este libro requiere adquirir también el
Tarot el cual se consigue en Colombia, donde el Director General del
Movimiento, que todo Gnóstico conoce.
Las cartas del Tarot ayudan a guiar al estudiante en
su vida privada y funcionan maravillosamente en manos de los “Castos” o sea de
los Gnósticos que practican el Arcano A.Z.F. Los que están fuera de la castidad
no pueden manipular el Tarot nuestro y por consiguiente pierden su tiempo
funcionando únicamente con el intelecto o cualesquiera otra función del mismo. En
el Tarot encontrarán la correspondiente información de cómo funciona, esto es
una información escrita al final cuando se recortan las cartas y se dan
ejemplos para orientar al principiante a teúrgo.
Sabiendo manejar el Tarot y con el conocimiento que
encierra este tratado, el estudiante se libra de caer en muchos errores y podrá
dirigir sabiamente su persona como las personas que dependen de él. Ejemplo: A
una persona le ofrecen un negocio y no sabe si le irá bien, puede ir a su altar
y si no está a su alcance, donde le toque informarse, evitando la curiosidad de
los externos. Allí le pide a su Intimo que lo oriente, baraja las cartas y saca
una, si en esa carta se le anuncia peligro, no se meta, pero si la carta sacada
del dice, por ejemplo: “Buenos negocios”, “Buena Suerte”, le está indicando que
no hay temor. Si la carta sacada lo confunde, tampoco lo haga.
Los Gnósticos también pueden informarse conociendo el
sistema de los siete cincuenta y dos avos, que sumados dan 365 días que tiene el año, faltando un día
porque la suma solo da 364. En cada uno de esos cincuenta y dos avos contados a
partir del día en que cumplimos años, nos dan la clave para la vida del
comercio, así: El primer cincuenta y dos avos nos sirve para iniciar todo lo
que deseamos; un negocio, un viaje, matrimonio, en fin, todo lo que se deba
comenzar.
El segundo también es bueno pero menos que el primero y sirve para todo lo que tenga
relación con papeleos; el quinto es bueno; el sexto es extra bueno y el séptimo
es malo para hacer cualquier negocio.
El estudiante colocará los días de los meses
dividiéndolos en cincuenta y dos avos hasta terminar el Séptimo, en esta forma
sencilla manejará el carro de su vida y podrá ganársela sin tanta complicación
como lo hace el que tiene que estudiar cientos de textos escolares y aprender
de memoria millones de definiciones para responder preguntas de los que las
inventaron.